¿Cómo interpretan nuestros pacientes los circuitos de recetas para tratamientos crónicos?

Dentro de las actividades habituales de la consulta, la emisión de recetas para tratamientos crónicos constituye una de las tareas más tediosas del día a día, a pesar de la automatización de estos procesos lograda con las nuevas aplicaciones informáticas. Para aliviar esta carga de trabajo burocrático diseñamos diferentes “circuitos” con el objetivo de evitar citas innecesarias en consulta y permitir que el paciente disponga de sus recetas en el mostrador cuando lo precise.

Ahora bien, probablemente no explicamos bien estos circuitos a nuestros pacientes, que interpretan a su modo el procedimiento que les proponemos. Veamos un ejemplo: mientras que el paciente, según le informamos, debe solicitar sus recetas entregando un documento como el siguiente:

El propio pacientes “diseña” a su modo su propio documento, seguramente más sencillo….

…aunque no parece ajustarse a los criterios de calidad que habitualmente exigen todos estos circuitos.

El ejemplo es real (evitando información confidencial), e ilustra como, en muchas ocasiones, complicamos nosotros mismos procedimientos bastante más sencillos desde el punto de vista del paciente.

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