Amantea

“El médico es el familiar de la muerte. Cuando llamamos a un médico le pedimos que nos cure o  alivie nuestro sufrimiento, pero si no puede curarnos también le pedimos que sea testigo de nuestra muerte. El valor del testigo es que ya vio morir a muchos otros […]. Es el intermediario viviente entre nosotros y los innumerables muertos. Está con nosotros y estuvo con ellos, y el consuelo difícil pero real que los muertos ofrecen por su intermedio es el de la fraternidad.”

Iona Heath citando a John Berger. Aprender a morir.

Somos testigos de muertes ajenas mientras hacemos crecer el listado de experiencias propias que nos hagan ser mejores testigos en un futuro (incluso cuando sea esa muerte la nuestra).

En atención primaria, la muerte es la única condición que nos hace darle el alta al paciente. Muertes que nos acercan a la familia mientras recordamos vivencias pasadas…

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Acreditación Docente 2012

Acreditación Docente Buenos Aires

Guía de Práctica Clínica Tuberculosis 2011

Guía de Práctica Clínica sobre el Diagnóstico, Tratamiento y Prevención de la Tuberculosis

Editada en 2011, elaborada por el Grupo de trabajo de la Guía de Práctica Clínica sobre el Diagnóstico, el Tratamiento y la Prevención de la Tuberculosis, coordinado por el Centro Cochrane Iberoamericano, como parte del Plan de Calidad para el Sistema Nacional de Salud del Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad.

Tal y como consta en su introducción, “la tuberculosis es una enfermedad infecciosa con características de
pandemia mundial y que en nuestro país, aunque a menor escala, constituye
un importante problema de salud. Hasta el año 2004, la evolución de 


la enfermedad ha tenido una tendencia descendente para estabilizarse posteriormente,
debido a la importante movilidad geográfica de las personas
provenientes de países con una elevada prevalencia de la enfermedad o con
formas resistentes al tratamiento. El establecimiento de estrategias adecuadas
para el control de la tuberculosis en el ámbito nacional requiere el compromiso
de las autoridades sanitarias y los diferentes agentes implicados en
salud, como las comunidades autónomas y las sociedades científicas.

Para la realización de esta GPC se ha contado con un equipo de profesionales
de distintas disciplinas, que han realizado un importante esfuerzo para
redactar una guía basada en la evidencia y unas recomendaciones explícitas
para las situaciones clínicas más comunes a las que se enfrentan el médico y el
personal sanitario al detectar un caso de tuberculosis. El proceso de revisión externa también ha sido de carácter multidisciplinar y se ha contado con personas
usuarias del sistema sanitario, que han aportado su punto de vista.”